Esta sin duda me parece una tapa esencial en nuestra gastronomía, así como una de las mas completas, ricas y sabrosas, incluso para aquellos que el pescado no les gusta demasiado.
Cortaremos rebanadas de pan de al menos 1 cm de grosor, y las tostaremos de tal forma, que el exterior quede crujiente, pero el interior blando. Las reservamos para el emplatado de la tapa, ya que al ser pan, si empezamos a montarla antes de tiempo, se quedarían revenidas, blandas.
Por otro lado tenemos un lomo de bacalao, opino que para tapas lo mejor seria usar ya el desalado ( lo venden de ambas formas) con un grosor de unos 2,5 cm de alto. Poner una sartén al fuego con 2 dedos de aceite de oliva, un diente de ajo sin pelar y una punta de guindilla ( 2 cayenas harán el mismo efecto).
El aceite no debe estar muy caliente, ya que el bacalao nunca debe llegar a cocer. Como supongo no todo el mundo tiene al alcance de su mano un termómetro especial para alimentos, una buena forma de saber cuando esta listo el aceite para echar el bacalao es introducir el dedo en el aceite. Sabrás que esta listo cuando al meter el dedo no te de sensación de quemazón, pero al cabo de dos segundos si. En ese instante introducimos el bacalao con la piel hacia arriba ( así se hace también el bacalao al pil pil, pero eso vendrá otro día) y lo dejamos 3 minutos. Después escurrimos el aceite y dejamos enfriar el lomo.
Pimientos asados…. Tan ricos y dulces. Fáciles de hacer, muy fáciles.
Bandeja de horno estándar( negra, dedo y medio de alto). En esta, un par de pimientos, uno rojo, y otro verde. Chorrito de aceite de oliva por encima y pizca de sal.
Precalentamos el horno a 180 grados y hacemos los pimientos por espacio de media hora. Sería suficiente para esta tapa, en caso de pipirranas y demás, a la media hora daríamos la vuelta a los pimientos y les tendríamos otros 15 minutos.
Dejamos enfriar los pimientos con papel de periódico encima( este proceso se conoce como sudado, y es para que al pelarlos nos resulte mas sencillo).
Una vez fríos los pimientos, los pelamos y partimos en tiras finas.
Es la hora del emplatado.
Super sencillo. Encima del pan tostado, una pequeña cantidad de los pimientos, y encima de este ídem de bacalao desmigado. Chorrito de aceite de oliva y listo.
¡A comer!